Por qué expedientes SEO
Lo primero que podemos decir respecto a los expedientes SEO es que, de una u otra forma, por un motivo o por otro, son una realidad persistente. Lo que entiendo está indicando que los SEO los considerar (ayer y hoy) como un recurso necesario.
Primero fueron carpetas y folios, más notas en cuadernos y agendas. Después de fueron conformando en formato digital hasta ser ahora predominante pero no exclusivamente digitales. La necesidad inicial derivaba del modelo de intervención en centros como servicio de carácter marcadamente externo y como servicio autónomo y diferenciado. Después las Unidades de Orientación, incluso en centros sin SEO propio, articularon un modelo de intervención más ligado al centro, en el que el SEO del EOE se iba identificando con la dinámica y la organización del Centro sin perder por ello su estatus específico como perteneciente al EOE. En este contexto, la Administración educativa fue implementando servicios informátizados de gestión documental y del expediente escolar (en Asturias, SAUCE, además de otros servicios de gestión complementarios en algunos casos, puramente de gestión otros). Con todo lo que este cambio de contexto implica de cambio de acceso a datos, nada ha impedido que se mantengan lo que aquí estamos llamado expedientes SEO y su funcionalidad para los propios EOE.
Es cierto que no siempre esta necesidad de la que deriva la pervivencia ha estado acompañada de un esperable esfuerzo de mantenimiento y mejora de la gestión. Y no me refiero sólo a la pervivencia de procedimientos basados en el papel, algunos de ellos mero vestigio de prácticas heredadas, otros consecuencia de la falta de alternativas digitales suficientemente funcionales y sencillas de implementar. Me refiero también a la falta de sistematicidad en los recursos y procedimientos de gestión, empezando por la muy deplorable ausencia criterios compartidos y explicitados de organización del contenido y siguiendo por la no menos incomprensible ausencia de interés (¿aparente?) por el desarrollo de procedimientos de aprovechamiento de toda esta riqueza documental, incluyendo la muy interesante abundancia de documentación antigua aun no digitalizada y menos explorada.
Diría yo que esta asuencia de actualización y aprovechameinto hace aun más destacable la persistencia de estas prácticas (por llamarlas de algún modo) que llevan a que, curso tras curso, los EOE incrementen el número de expedientes y el volumen de la documentación que contienen los creados en cursos posteriores. ¿Para qué tanto esfuerzo?, ¿qué hace que resulte de interés para los SEO perdurar en estas prácticas, aun a pesar de considerarlas una carga burocrática más?.
Varias podrían ser las respuestas, pero se me ocurre una muy simple y no siempre coherente con lo que muestra la realidad del uso de los expedientes: porque los SEO considerar los expedientes como la principal y más fiable fuente de información sobre un alumno y sobre las actuaciones desarrolladas con él por parte del Servicio. Y se considera así precisamente por nutrirse de la información que aportan, curso a curso, los propios SEO. Para que un "expediente" cumpla esta función, realmente no necesita estar inmaculadamente organizado, es suficiente con que esté actualizado.
Es por ello que el principal cuello de botella para la utilidad efectiva sea realmente un problema y esté sin resolver de modo totalmente satisfactorio. Me refiero a la incorporación efectiva al expediente de esas actuaciones "menores" que sólo quedan recogidas en el cuaderno de trabajo, notas cuyo estatus no siempre está claro, pero que normalmente se quedan en poder del OE o del PSC, aunque son el centro del muy serio intercambio de información que se da entre profesionales cuando se porduce un cambio de referente en la intervención. En algunos casos (PSC, fundamentalmente) se ha llegado a formas funcionales de informatización sistemática de esta recogida de datos (informes SISE, por ejemplo), pero ni están sistematizados ni dejan de suponer una sobrecarga de trabajo difícilmente asumible y, por ello, de escasa incidencia en los expedientes.
Pero salvo este nada menor problema pendiente de resolución, lo cierto es que en lo que al resto de la documentación se refiere es difícil que un mantenido y actualizado (aunque no necesariamente organizado) expediente SEO pueda ser superado en funcionalidad por los expedientes escolares de carácter administrativo o por las bases de datos oficiales tipo SAUCE. Funcionalidad para el seguimiento de la intervención, que es de lo que se trata en primer (y a veces único) término, aunque bien podría servir también para el análisis de la intervención y para el desarrollo de proyectos de investigación basados en la práctica.
Cierto que la carencia de estos dos últimos no se debe a la falta de documentación, y sí a la ausencia de propyectos (¿y de interés por ddesarrollarlos?), pero también lo es que la falta de organización y sistematización de la documentación de los expedientes SEO no ayuda precisamente. Tampoco lo hace para el uso básico (el seguimiento), pero aquí estas carencias son más fáciles de suplir con paciencia, tiempo y el saber hacer que proporcional la experiencia.
El objetivo de esta sección es precisamente proporcionar herramientas para facilitar que estas prácticas sean más viables, o cuanto menos menos costosas. Para ello empezaremos por aprender de lo que hay y de cómo está configurado para realizar algunas propuestas de mejora.