Tablas complejas (.odt) (II)
Acceso a tablas desde el navegador
Para empezar creo necesario plantea algunas cuestiones respecto a cómo se concreta la implementación de este tipo de tabla-formulario en la mayoría de los documentos prescriptivos y/o de comunicación entre servicios. Y lo hago a sabiendas que, en gran parte, es un brindis al Sol: si no hemos sido capaces (aun) de generalizar la cumplimentación de tablas mediante procedimientos basados en la lógica de Combinar correspondencia, a pesar de tener disponible esta funcionalidad desde hace tanto tiempo, no parece razonable esperar que en el diseño de los documentos se tenga en cuenta lo que implica un procedimiento posterior e hipotético de acceso automatización del acceso a los datos que contienen las tablas de dichos documentos. Y sin embargo sería de gran utilidad hacerlo y no supone mayor complicación.
Tomemos el ejemplo de las tablas mostradas en la entrada precedente...
Lo que vemos es una captura de pantalla de parte de la página 1 del actual modelo de informe de la consejería de Educación de Asturias, el cual aporta como principal novedad un incremento considerable de la estructura tabular y el incremento también significativo de su plantemamiento como formulario, incluyendo el uso de controles de formulario, aunque no en estas tablas. No voy a entrar aquí en lo que este cambio implica en términos de práctica de los SEO ni para la conceptualización de la evaluación psicopedagógica (no es el momento), pero sí en lo que afecta a la cuestión que sí se trata en esta entrada: el desarrollo de un procedimiento de automatización tanto de la cumplimentación del documento como de la estracción de los datos que potencialmente podrían albergar estas tablas.
Al respecto aprecio que esta nueva formulación acentúa la conceptualización del modelo de informe como un soporte para ser usado directamente, efectivamente a modo de formulario; un formulario extenso y complejo, pero un formulario a fin de cuentas. Y hace ya mucho tiempo que este plantemiento está obsoleto, habiendo quedado demostrado largamente que, lejos de facilitar el trabajo a los profesionales, se lo complica aun más. Conisdero cierto esto desde la perspectiva de la creación del informe, pero también (añado ahora) pensando en un futuro en el que se plantee procesar estos documentos como fuente de información pero, dadas las circunstancias que la propia práctica actual refuerza, nos encontremos con que no existe una fuente de datos normalizada, la misma que debería haber servido en su momento para automatizar la creación del documento y que ahora podría servir como fuente de datos, estructurada y accesible.
Ya en otras ocasiones, como motivo del análisis de otros modelos de informe, comenté la conveniencia de mejorar la formualción estructural de las tablas para facilitar su uso manual y la propia automatización. Es evidente que no es la vía por la que ha optado la Administración; tampoco evidentemente por impulsar la automatización ni de la composición de los informes, ni del acceso a sus datos como fuente de información relevante para el conocimiento de la práctica de los SEO. Y eso que debería estar interesada en ello, más aun en tiempos en los que tanto se habla del interés que tiene el análisis de datos como recurso para la mejora de los servicios.
Aun a sabiendas de que lo que diga sea, como ya dije al principio de esta entrada, un brindis al Sol, vuelvo a plantear algunas propuestas pensando en esas posibles mejoras de manejo documental en la composición, pero también, ahora, en facilitar el acceso futuro a los datos.
Y planteo como cuestión de interés la recomendación de que conocer y manejar la información que aporta el navegador del documento; el cual, por permanecer normalmente oculto, no suele ser ni conocido ni, en consecuencia, consultado, aunque la información que aporta es de gran utilidad: entre otras cosas nos ayuda a identificar los componentes estructurales del documento, incluyendo las tablas, a trasladarnos de uno a otro y a conocer sus identificadores. En Writer ofrece esta apariencia...
... y es suficiente con hacer click derecho sobre la cruz (+) de Tablas, o posicionarse en una de ellas en el documento, para que se despliegue el listado de todas las que contiene el documento, lo que facilita información cuantitativa, ordinal y nominal sobre todas ellas, además del desplazamiento por cada una de ellas.
Un poco más oculto aun, en la parte inferior derecha de la pantalla, casi al borde de la zona de trabajo, se ubica un elemento informativo de gran utilidad para el conocimiento y estudio de la estructura de las tablas, conocimiento que es necesario (como veremos) para el desarrollo de procedimientos de acceso a tablas y a datos. Me refiero a la información que devuelve en esa zona el posicionamiento del cursor en el interior de una tabla. Como podemos ver en la imagen que sigue, obtenemos información sobre la tabla: su identificador (conforme al navegador) y celda en coordenadas cartesianas compatible con el formato de hoja de cálculo. En este ejemplo, subrayado en amarillo, nos indica que el cursor se ubica actualmente en la celda B2 de la identificada como Tabla3.
Además de para conocer mejor el servicio Writer, todo lo anteriormente ducho es útil para el manejo del documento, aunque mostrará aun más su utilidad en los procedimientos de automatización que iremos explicando en estas entradas.
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