miércoles, 5 de noviembre de 2025

DATOS. Usos de los datos

Fases del análisis de datos

Planteamiento de objetivos

Ya hemos hablado en esta sección sobre las fases del análisis de datos, pero sólo a modo de introducción. Es por ello que he considerado necesario tratar estas cuestiones (al menos algunas de ellas) más detenidamente, incluyendo los aspectos técnicos y sus implicaciones. De este modo quedan a disposición de todos, de forma accesible, tanto el enfoque conceptual como el procedimental, incluyendo el análisis de los recursos disponibles. Es de esperar que así se vea favorecido el propio de desarrollo de nuestros proyectos. Empezaré por la fase 1, o de definición del problema. Por y para resumir la importancia de esta fase: sin objetivos no hay análisis ya que quien no sabe a donde va, termina no llegando a ninguna parte. Ahora bien, no es sencillo plantear adecuadamente los objetivos y no siempre es posible hacerlo de forma correcta al inicio de proceso, así que conviene ser suficientemente flexible para navegar entre dos aguas: la de la necesaria definición inicial de objetivos y la de saber reformularlos cuando el desarrollo del proceso lo exige.

Definir correctamente el o los objetivos de trabajo implica hacerlo de forma clara y concreta, pero también relevante para los "usuarios" del análisis y viable en función de los datos disponibles. Esta definición de objetivos exige, pues, conocer adecuadamente el problema a abordar, la organización implicada y las actuaciones que desarrolla en relación al problema y el impacto que ese problema tiene en ellas y en la propia organización.

A partir de este conocimiento debemos ser capaces de clarificar en qué consiste concretamente el problema y cómo se manifiesta. Una vez que somos capaces de identificar sus manifestaciones concretas, deberemos serlo también de definir los objetivos del análisis, el objetivo general y los objetivos específicos, para, a partir de ello, delimitar el alcance del proyecto de análisis, incluyendo las limitaciones que imponen el tiempo y los recursos realmente disponibles.

Un ejemplo concreto de cómo estos planteamientos previos (y un tanto apriorísticos) no pueden ser tomados como definitivos e inamovibles se presenta inmediatamente, en la fase que sigue. De hecho ya lo indicamos en la propia formulación, que es condicional: los datos realmente disponibles también son parte del conocimiento previo necesario para la correcta definición de los objetivos; parte que incide directamente en esa definición y afectan en cuanto limitan el alcance del análisis.

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